Arquitectura barroca y decoración interior de la Iglesia de San Nicolás de Sevilla
Quienes se acercan a la Iglesia de San Nicolás destacan sobre todo su interior barroco, pequeño pero sorprendentemente rico en detalles. La construcción, fechada en 1578, ofrece un ejemplo muy representativo de la arquitectura religiosa sevillana, con una nave en la que llaman la atención las columnas de mármol rojo que enmarcan el espacio. A pesar de no ser uno de los templos más imponentes de la ciudad, su encanto reside en la profusión de altares recubiertos de dorados y en el esplendor general de la decoración, que genera un ambiente íntimo y luminoso a la vez. Como resume un viajero, no es la iglesia más grande de Sevilla, pero “brilla el esplendor de su decoración”, lo que la convierte en una parada interesante para quienes disfrutan de los interiores barrocos bien conservados.