Arquitectura barroca y valor histórico de la Iglesia de la Santísima Trinidad en Praga
En pleno corazón de la Ciudad Nueva de Praga, la Iglesia de la Santísima Trinidad sorprende como uno de los pocos ejemplos de barroco en esta zona. Levantada a principios del siglo XVIII por el arquitecto Ottaviano Broggio, se percibe como un edificio que destaca de inmediato entre las fachadas de la avenida Spálená, tanto por su estilo como por su composición. Los viajeros ponen en valor no solo la autoría de Broggio, también responsable del monasterio de Osek y la catedral de Litoměřice, sino el reconocimiento oficial que tiene el templo. Está catalogado como Propiedad Cultural de la República Checa gracias a su importancia arquitectónica y a los elementos artísticos que conserva, entre ellos la estatua de Juan Nepomuceno situada en la fachada. Aunque algunas pinturas interiores fueron sustituidas en el siglo XVIII, la sensación general es que la iglesia mantiene en gran medida su esencia original, lo que refuerza su atractivo para quien busca rincones con historia más allá de los lugares más transitados de Praga.