La ermita de piedra y la inscripción en escritura cirílico-croata de 1644
Más allá de la estampa de la iglesia principal, uno de los detalles que más curiosidad despierta es la pequeña ermita de piedra que se alza junto al templo. Allí se conserva una antigua inscripción en escritura cirílico-croata, testimonio de una época en la que, en el interior de Makarska, se utilizó una variante local del alfabeto cirílico. Según se cuenta, la inscripción data de 1644, lo que convierte a este sencillo anexo en un interesante guiño histórico para quien se acerque con algo de tiempo. Este contraste entre la iglesia blanca de apariencia reciente y la sobriedad de la ermita antigua ayuda a entender mejor la mezcla de tradiciones religiosas y culturales de la zona y aporta un matiz inesperado a una parada que, en principio, podría parecer solo panorámica.