Piscina, naturaleza y relajación en el Hotel Rural Cortijo San Ignacio Golf
Nada más cruzar la entrada del Hotel Rural Cortijo San Ignacio Golf, muchos viajeros describen un cambio de ambiente: de los alrededores áridos se pasa de golpe a un oasis de palmeras y calma. Esa sensación de aislamiento agradable, de “olvidarse de todo lo de alrededor”, es lo que más se valora para una escapada de descanso. La piscina, integrada en la vegetación y muy tranquila, se convierte en el centro de la experiencia: un lugar sencillo pero muy cuidado para relajarse sin prisas tras las visitas por la isla o, simplemente, para pasar el día sin hacer nada.