Restaurante del hotel: raciones, patio y piscina con encanto
Más allá del alojamiento, varios viajeros se centran en la parte de restauración del hotel. Algunos lo eligen específicamente para tomar raciones, como el rabo de toro y las croquetas, que se describen como muy buenos, acompañados de una cerveza bien fría, como se espera en una escapada andaluza. Llama la atención la pequeña piscina, que aporta un plus de atractivo visual y de descanso al conjunto, y el patio donde se come, que se describe como agradable aunque la cocina se recuerda como “normalita” en sus primeros días de apertura. En conjunto, se percibe un espacio con mucho encanto, ideal para una parada gastronómica relajada en Ronda.