Trato familiar y servicio de restaurante en el Hotel Montepiedra
Los viajeros coinciden en que el Hotel Montepiedra conquista, sobre todo, por cómo trata a sus huéspedes. Hablan de un ambiente cercano y muy familiar, que hace sentir en confianza desde el primer día y convierte la estancia en unas vacaciones relajadas. El restaurante refuerza esa sensación: la comida se valora de forma muy positiva y se agradece el servicio en mesa, con un ritmo tranquilo y cuidado, lejos del estilo de bufé masificado. Esa combinación de trato personal y buena cocina es, para muchos, el principal motivo para volver.