Críticas al servicio, las habitaciones y la gestión del Hotel Marques del Prado Ameno
El relato sobre el Hotel Marques del Prado Ameno se centra sobre todo en una experiencia muy negativa con el servicio y las condiciones de la habitación. La acogida en recepción se describe como poco amable, hasta el punto de calificarla de “horrible” y subrayar que el personal “no son nada simpáticos”. A esto se suma una primera habitación sin ventilación, sin agua caliente y con un ruido excesivo, una combinación que se percibe como impropia de un establecimiento que se presenta como de cuatro estrellas. Tras insistir, el segundo día se consigue un cambio de habitación y, al regresar más tarde a La Habana, el propio hotel comunica problemas con las habitaciones y traslada a los viajeros a otro alojamiento, que se vive como “una suerte”. Este conjunto de incidencias conduce a una conclusión clara: la experiencia no invita a recomendar el hotel pese a su buena ubicación.