Habitaciones con encanto, pocas plazas y buenas vistas
Quien se aloja en el Hotel K.B.Lodge destaca su carácter íntimo y acogedor. El edificio, relativamente reciente, conserva el encanto de un pequeño alojamiento familiar gracias a sus solo seis habitaciones, todas con baño privado. Esta reducida capacidad contribuye a una atmósfera tranquila y personal. Además, las vistas que se disfrutan desde las habitaciones y zonas comunes reciben una valoración muy positiva, con menciones a panorámicas calificadas como “fantásticas”. El conjunto resulta especialmente atractivo para quienes buscan un hotel con personalidad, lejos de los grandes establecimientos impersonales.