Experiencia mochilera extrema en bungalows decadentes de Myanmar
Este alojamiento en Pathein se ha convertido en una especie de rito de paso para mochileros sin remilgos. Las descripciones hablan de bungalows de cemento sin ventilador ni agua caliente, con electricidad solo unas horas al día, techos de chapas desconchadas, tejados oxidados y una estética casi de abandono. Sin embargo, ahí reside precisamente su encanto para quienes buscan algo distinto y muy local. Según cuenta David Cabrera, es “la verdadera experiencia playera de bajo presupuesto”, con camas de matrimonio sencillas, baño birmano sin sofisticaciones y porches de cemento donde se mezclan mesitas de plástico, cocoteros y unas pocas tumbonas mirando al mar. Un lugar deliberadamente tosco, que promete una inmersión total en la costa birmana lejos de cualquier resort convencional.