Experiencia auténtica de desierto en las dunas de Erg Chebbi
En este pequeño hotel junto a las dunas de Erg Chebbi, los viajeros encuentran la esencia del desierto sin las aglomeraciones de las zonas más turísticas. La localización, a medio camino entre Er-Rachidia y Erfoud, permite disfrutar de un entorno mucho más tranquilo que Merzouga, donde la afluencia de visitantes encarece todo. Aquí se viene a parar el reloj: descansar, comer sin prisas, leer y contemplar cómo el paisaje cambia con los amaneceres y atardeceres. Algunos destacan que basta salir a la puerta para encontrarse frente a una gran duna que impresiona y que desde la terraza, por la noche, el cielo estrellado se convierte en el mejor espectáculo. Además, el lugar sirve como base perfecta para hacer pequeñas incursiones en las dunas o escaparse en el día a Erfoud y Merzouga, manteniendo siempre la sensación de estar en un desierto más sereno y auténtico.