Arquitectura y decoración del hotel de sal: todo construido con bloques de sal
En el Palacio de Sal, la propia construcción es la protagonista. Los viajeros coinciden en que su encanto está en la experiencia de entrar en un edificio levantado con bloques de sal del salar de Uyuni y descubrir que también mesas, sillas y camas están hechas de este material. La arquitectura es sencilla, casi básica, y apenas hay decoración, pero precisamente esa austeridad resalta lo insólito del lugar. Sentarse en un banco de sal o apoyar la taza en una mesa cristaliza esa sensación de “algo difícil de creer hasta que lo ves”.