Horario amplio y heladería abierta siempre en Tomé
En Tomé, la Heladería Igloo se ha ganado fama por su disponibilidad casi permanente, algo especialmente valorado en fechas señaladas. Durante la Semana Santa, cuando muchos comercios de la ciudad e incluso del país bajan la persiana por los festivos, este pequeño local se convierte en un refugio para hacer tiempo entre desplazamientos o simplemente para descansar. Un viajero la describe como un lugar abierto “a cualquier hora del día, haga sol, llueva o truene”, resaltando así la tranquilidad que da saber que siempre habrá un sitio donde sentarse y tomar un helado, aunque todo lo demás esté cerrado. Esta amplitud de horario la convierte en una parada práctica para quienes esperan volver a Concepción o continuar viaje hacia el norte, y en una opción a tener en cuenta cuando el resto de la ciudad parece haberse detenido.