Personal atento y desayuno en Guesthouse Kiljan
En Guesthouse Kiljan, la sensación de hogar la aporta sobre todo el equipo humano. Según relata Teresa Pérez Senso, el alojamiento está gestionado por una familia de origen polaco que marca la diferencia por su trato cercano y su implicación en el día a día de los viajeros. Esta gestión familiar se traduce también en un pequeño restaurante dentro del propio hostal, un detalle muy valorado en una localidad tranquila como Blonduos, donde no siempre apetece salir a buscar dónde comer. Además, el desayuno se describe como “muy aceptable por 1200 ISK (unos 10€)”, lo que da una pista clara de la buena relación calidad-precio para quienes recorren Islandia y necesitan controlar el presupuesto sin renunciar a comenzar la jornada con una comida completa y cómoda dentro del propio alojamiento.