Historia y significado del Grupo escultórico de Apolo en el Paseo del Prado
El Grupo escultórico de Apolo, también conocido como Fuente de Apolo o de las Cuatro Estaciones, aparece en los relatos de los viajeros como una pieza clave del Paseo del Prado, en el tramo que une Cibeles y Neptuno. Se recuerda su diseño dentro del gran proyecto de Ventura Rodríguez para el paseo, junto a las otras dos fuentes emblemáticas de Madrid. La información histórica que aportan los visitantes se detiene en el inicio de su construcción bajo Carlos III, en 1780, con Manuel Álvarez “El Griego” como responsable de las figuras de las estaciones, y en su finalización en 1802 con la colocación del Apolo de Alfonso Giraldo Bergaz. También se menciona su inauguración oficial en 1803, ligada a la boda del futuro Fernando VII, un detalle que ayuda a entender la dimensión cortesana y urbana del monumento. Además de su contexto histórico, se subrayan elementos formales como los mascarones que vierten agua sobre tres conchas superpuestas y el pequeño estanque con surtidores, que completan el conjunto y explican por qué muchos lo consideran un bello punto de parada en pleno centro de Madrid.