Cafetería histórica en el casco antiguo de Barcelona
En pleno casco antiguo de Barcelona, Granja Dulcinea aparece en los relatos como una cafetería con historia donde apetece hacer una pausa tranquila. Fundada en 1803 en la calle Petritxol, conserva ese aire de local clásico en el que el tiempo parece ir un poco más despacio. Los viajeros destacan que es un lugar ideal para sentarse a tomar un buen café acompañado de bollería tradicional, desde croissants hasta ensaimadas, en un entorno muy céntrico y fácil de incluir en cualquier paseo por el barrio antiguo. Para muchos, es una parada sencilla pero especial, un rincón con encanto donde disfrutar de algo dulce en una de las calles más emblemáticas del centro de Barcelona, hasta el punto de resultar “100% recomendable” para quienes buscan un alto en el camino con sabor local.