Comida callejera y gastronomía en la Glorieta de Chilpancingo
En torno a la Glorieta de Chilpancingo muchos viajeros destacan una pequeña plazoleta al sur del metro, casi escondida entre el tráfico y el ruido, donde se concentra una sorprendente oferta de comida callejera. Lejos de la primera impresión algo caótica de la zona del transporte público, este rincón resulta relativamente limpio y agradable, con puestos que permiten probar sabores argentinos, mexicanos, japoneses e incluso tapas españolas en plena colonia Hipódromo. Entre las recomendaciones más entusiastas sobresale el puesto de choripanes de la señora Lucy, descrito como “mejores que los de varios restaurantes argentinos”, un ejemplo de cómo la comida sencilla puede superar a locales consolidados. Además del atractivo gastronómico, se valora la relación calidad-precio, ideal para comer bien sin gastar demasiado, y se invita a no dejarse llevar por prejuicios sobre el entorno más inmediato del metro, ya que la recompensa culinaria compensa el pequeño desvío a pie.