Remodelación urbana y nueva fisonomía de la glorieta Arquímides
La única experiencia compartida sobre la glorieta Arquímides se centra en su reciente transformación urbana. Tras meses de obra, la intersección con Presidente Masaryk se ha reordenado con un carril menos para el coche y aceras más amplias pensadas para pasear con más comodidad. Destacan los nuevos pavimentos con losas e insertos de granito, los bolardos y el resto de mobiliario urbano, que dan un aspecto más cuidado y contemporáneo a este tramo de Polanco. Un elemento clave de la renovación es la estatua de Tomas Garique Masaryk, que por fin es accesible directamente para el peatón y deja de quedar aislada por el tráfico. Aunque el tránsito de automóviles se percibe ahora “más complicado”, se valora el cambio como un avance claro en términos de urbanismo, incluso si persisten detalles mejorables como los postes llenos de cables visibles en las esquinas.