Historia y arquitectura de las Galerías Reales de Ostende
En Ostende, las Galerías Reales se imponen como uno de los paseos más singulares del litoral belga. Quien recorre el paseo marítimo de Alberto I se las encuentra casi sin buscarlas, una larga arcada frente al mar concebida a principios del siglo XX para proteger a los burgueses del viento y la lluvia en su trayecto entre el Palacio Real y el hipódromo. Según relata Antoine, estas galerías se construyeron entre 1902 y 1906 por encargo del rey Leopoldo II, lo que explica su aire señorial y su marcado estilo neoclásico. Sus casi 400 metros de longitud convierten el conjunto en un corredor monumental que combina función práctica y estética, y que hoy se ha transformado en un símbolo del pasado aristocrático de Ostende y en una referencia visual inevitable para cualquier paseo junto al mar.