Historia y homenaje en la Fuente de los Bailarines de Buenos Aires
La Fuente de los Bailarines, en la Plaza Lavalle de Buenos Aires, es ante todo un emotivo monumento con historia. Inaugurada el 10 de octubre de 1972, recuerda el trágico accidente aéreo en el que falleció un grupo de bailarines del Teatro Colón. La fecha no es casual: en Argentina se conmemora ese día el Día Internacional de la Danza, lo que refuerza el carácter simbólico del lugar. La escultura, obra de Carlos de la Cárcova, representa a las primeras figuras Norma Fontenla y José Neglia, mientras que el diseño de la fuente decorativa pertenece al arquitecto Ezequiel Cerrato. Una placa poética recoge las palabras de los propios artistas, que evocan cómo pasaban por allí para “envolverse de luz” y recomponer en movimientos la maravilla de la creación, subrayando el deseo de permanecer para siempre bajo ese cielo y esos árboles. La fuente se convierte así en un punto de memoria y recogimiento para quienes aman la danza y la historia cultural de Buenos Aires.