Arquitectura modernista del Frare Blanc en la avenida del Tibidabo
Frare Blanc, también conocido como Casa Roviralta, destaca en la parte alta de Barcelona como una de las arquitecturas modernistas más llamativas de la avenida del Tibidabo. La construcción, obra de Rubió y Bellver, conserva la planta típica de casa solariega, pero la impronta modernista se percibe en los detalles decorativos, en la forja de las rejas y en el peculiar aire orientalizante de la cubierta. Según comenta Jano Montano, se trata de “uno de los edificios más llamativos de esta parte de la ciudad”, un comentario que resume bien el impacto visual que causa a quienes pasean por la zona. Su silueta blanca, la cuidada ornamentación y la presencia imponente en la avenida lo convierten en un punto de interés para los amantes del modernismo barcelonés, aunque hoy su interior esté integrado en un restaurante y solo sea accesible a quienes se sientan a la mesa.