Camarotes y opciones para dormir en el ferry Fjordline entre Dinamarca y Noruega
En los comentarios sobre Fjordline destaca la importancia de elegir bien cómo se va a pasar la noche a bordo. Cristina E Lozano cuenta que optó por un camarote de cuatro personas, pequeño pero suficiente, con baño propio, ducha muy caliente y toallas, lo que convierte el trayecto nocturno entre Hirtshals y Bergen en algo muy parecido a un pequeño crucero. También señala que es posible abaratar el viaje reservando solo asiento, aunque en la práctica muchos viajeros terminan estirando sus sacos de dormir en el suelo de la sala de butacas reclinables, que resultan bastante cómodas. Esta doble opción, camarote privado o butacones, permite adaptar la experiencia tanto a quien busca más confort como a quien prioriza el presupuesto en la ruta marítima entre Dinamarca y Noruega.