Figuras talladas en los troncos de La Magdalena en Santander
En el paseo por los jardines de la Península de la Magdalena, algunos viajeros se sorprenden al encontrar antiguos árboles talados que han sido transformados en esculturas de madera. Más que simples restos de vegetación, estos troncos se convierten en un pequeño museo al aire libre donde la naturaleza y el arte se dan la mano. Según comenta Carmen Quereda Merino, le llamó tanto la atención que se detuvo a contemplarlos como “verdaderas obras de arte”. Esta intervención artística aporta un punto diferente a la visita, invita a recorrer los senderos con calma y a fijarse en los detalles, descubriendo poco a poco estas figuras escondidas entre el paisaje verde y las vistas al mar. Para muchos, son un aliciente más para pasear sin prisas y disfrutar de un rincón singular dentro de uno de los enclaves más emblemáticos de Santander.