Historia y características del faro de Punta Galea
El faro de Punta Galea concentra en menos de cien años una evolución técnica y arquitectónica muy singular. Carlos Olmo detalla cómo, antes de existir el faro, se encendían hogueras para guiar a los barcos en la entrada de la ría de Bilbao, hasta que en 1852 se levantó la primera torre sobre las ruinas del fuerte del Escarpe de la Galea, equipada con una óptica de cuarto orden y una lámpara de aceite de oliva. Más tarde, las nieblas y la ubicación motivaron un segundo faro en el extremo del cabo, con un sistema acústico basado en petardos cada cinco minutos, que fue un fracaso y dio paso a una sirena antiniebla instalada en 1927. La electrificación en 1933 y, finalmente, la construcción de una tercera torre a 180 metros, con 8 metros de altura y un plano focal a 84 metros sobre el mar, resumen una historia de mejoras continuas en alcance y seguridad marítima, hasta llegar a las 22 millas náuticas actuales.