Historia y función marítima del faro de Punta Insúa
La historia del faro de Punta Insúa aparece muy ligada a la seguridad marítima en una costa especialmente peligrosa. Algunos viajeros recuerdan que se construyó para enlazar los faros de Corrubedo y Finisterre y señalizar una franja llena de bajos y escollos entre las rías de Corcubión y Muros-Noia. Se subraya el largo proceso técnico previo a su puesta en marcha a comienzos del siglo XX y cómo, tras varios cambios en el proyecto, terminó inaugurándose en 1921. También se menciona la posterior electrificación en 1947, que incorporó una potente lámpara de 1.500 vatios y un grupo electrógeno para garantizar su funcionamiento continuo. Otros comentarios evocan su papel como guardián de la entrada a la ría y recuerdan naufragios como el del Ariete en 1966, que refuerzan la idea de un faro necesario y simbólico en este tramo del litoral gallego.