Puesta de sol en el faro de Corme, un mirador único en la Costa da Morte
En el faro de Corme, en plena Costa da Morte, muchos viajeros encuentran un lugar perfecto para despedir el día frente al Atlántico. La combinación del mar abierto, famoso por su fuerza y carácter salvaje, con la calma que trae el atardecer convierte este rincón en un pequeño refugio frente al horizonte. Como cuenta Alfredo Figueroa, es un “espacio ideal para contemplar la puesta de sol” donde la misma mar que a menudo impresiona por su furia también regala instantes de serenidad y relax. Esa dualidad, entre la grandeza sobrecogedora del océano y la paz de la luz dorada, es lo que hace que la visita al faro, especialmente al caer la tarde, se recuerde como uno de esos momentos sencillos pero inolvidables en la Costa da Morte.