Hotel con encanto y museo naval frente al Pacífico en Ballenita
En lo alto de un acantilado de Ballenita, Farallon Dillon combina el encanto de un pequeño hotel con la sorpresa de un auténtico museo naval. Los viajeros destacan el carácter singular del lugar, fruto de la trayectoria marinera de su dueño, que fue recopilando objetos hasta reunir “mil objetos, además de tener una amplia representación de un navío español que naufragó por esa zona”. La decoración marinera y las nueve habitaciones, incluidas tres integradas en una réplica del faro de Estocolmo, refuerzan la sensación de estar en un rincón muy personal y diferente a cualquier alojamiento convencional. Más que un simple hotel, se percibe como un espacio lleno de historias de mar, perfecto para quienes buscan alojarse en un sitio con personalidad propia y un ambiente íntimo y cuidado.