Té de la tarde en el Fairmont Empress con vistas al puerto
Los viajeros describen el Fairmont Empress como un clásico de Victoria, instalado en un edificio histórico e imponente frente al puerto. Más que un simple hotel, se convierte en un lugar al que muchos se acercan para vivir la experiencia de su famoso té de la tarde, que acaba siendo una merienda completa. Según quienes lo han probado, la propuesta gastronómica es abundante y variada, con un servicio a la altura de la reputación del establecimiento y un ambiente elegante que invita a tomarse el tiempo con calma. Una viajera resume bien la sensación al recordar que fueron “a tomar un té, o más bien una merienda en toda regla: abundante y variada, pero a un preciooooo….”, dejando claro que la calidad y el entorno se pagan, aunque la experiencia resulta especialmente memorable por las espléndidas vistas al puerto y el encanto clásico del edificio.