La estatua ecuestre de Wellington y su cono de tráfico, icono del arte urbano en Glasgow
En pleno centro de Glasgow, la estatua ecuestre de Wellington se ha convertido en un símbolo inesperado del espíritu urbano y desenfadado de la ciudad. Según cuenta un viajero, todo empezó como “un inocente acto de algunos jovenzuelos en estado ebrio” que colocaron un cono de tráfico en la cabeza del duque. Lejos de retirarlo, las autoridades acabaron interpretándolo como una forma de arte contemporáneo y el conjunto terminó elevándose a icono popular. Con el tiempo, el cono ha dado el salto a las postales, a las fotos de recuerdo y hasta a las críticas de arte, y muchos turistas se detienen a hacer fotos sin saber siquiera quién es el personaje representado. La historia siguió creciendo cuando alguien decidió coronar también al caballo con su propio cono, reforzando aún más esa mezcla de humor, irreverencia y creatividad callejera que hoy define a esta curiosa estampa de Glasgow.