Descripción de la escultura y su simbolismo taurino
La Estatua del centenario de la plaza de toros destaca por su diseño en acero, que congela en pleno movimiento la figura de un torero frente al toro. Los viajeros describen con detalle cómo el torero, con montera y capote, se enfrenta al animal sobre una base circular de piedra donde se lee la inscripción conmemorativa del centenario, “Centerario 1905-2005 Plaza de Toros”. Este conjunto no solo recuerda los cien años de historia del coso, sino que también rinde homenaje a la tradición taurina de El Burgo de Osma. En la placa, además, se reproduce la singular fachada de la plaza de toros, con sus dos plantas, la puerta principal y las ventanas superiores, lo que convierte a la escultura en una pequeña lección de historia local al aire libre.