Historia del asesinato de la emperatriz Sissi en Ginebra
En torno a la estatua de Sissi en el Quai du Mont-Blanc, lo que más atrae a quienes se acercan no es solo la escultura en sí, sino el relato trágico que la justifica. La figura recuerda el asesinato de la emperatriz de Austria y Hungría en 1898, cuando el anarquista Luigi Lucheni la apuñaló mientras paseaba junto al lago Leman. Según cuenta Cristina Serrano, Sissi intentó seguir con su rutina y subir al barco, pero se desplomó poco después y las ropas ocultaron la gravedad de la herida hasta que fue demasiado tarde. Como homenaje, primero se colocó una placa en la barandilla del Quai du Mont-Blanc con la Rue des Alpes y, más tarde, se añadió la estatua de la emperatriz, reconocible por su abanico. El conjunto convierte este rincón en un pequeño lugar de memoria histórica en pleno paseo del lago.