Historia y simbolismo de la Estatua de Mercurio y Argos
En la avenida Álvaro Obregón se alza una escultura clásica mexicana del siglo XIX que enlaza el paisaje urbano de Ciudad de México con la mitología romana. La Estatua de Mercurio y Argos, obra de Felipe Sojo, reproduce un pasaje de “La metamorfosis” de Ovidio, donde Júpiter convierte a la ninfa Io en ternera para ocultarla de los celos de Juno y la pone bajo la vigilancia de Argos, el guardián de los cien ojos. Como explica Pita Hernández, Mercurio llega enviado por Júpiter, adormece a Argos con su flauta y lo mata para rescatar a Io, en un relato que culmina cuando Juno esparce los ojos de Argos en la cola de los pavos reales. Esta pieza, cuya versión original se conserva en el Museo de San Carlos, permite descubrir en plena colonia Roma un fragmento de historia del arte mexicano ligado a los grandes relatos clásicos.