Significado histórico y homenaje a Francesc Ferrer i Guàrdia
Más allá de su ubicación, la estatua funciona como recordatorio de la figura de Francesc Ferrer i Guàrdia, pedagogo y pensador clave del racionalismo educativo en España. Los viajeros ponen en valor que no se trata solo de una pieza decorativa, sino de un reconocimiento público de Barcelona a quien fundó en 1901 la Escuela Moderna, un proyecto pionero de educación laica y racionalista. En palabras de Morgane F., “Francesc Ferrer i Guardia (1859-1909) fue un pensador español, fundador en 1901 de la escuela moderna, un proyecto de educación racionalista. Esta estatua, que lleva la llama olímpica es un signo de reconocimiento público de la ciudad de Barcelona en su honor”. De este modo, la escultura combina simbolismo cívico, memoria histórica y el elemento icónico de la llama olímpica en un mismo punto de interés.