Entrada retro y ambiente nostálgico en el cine porno Esmeralda Pussycat de Bogotá
Esmeralda Pussycat aparece en los relatos de viaje como un vestigio de otra época dentro de la vida nocturna de Bogotá. Quien lo visita lo describe como uno de esos antiguos cines para adultos, habituales en muchas capitales latinoamericanas, que hoy sobreviven casi como rarezas urbanas. El encanto está sobre todo en su fachada y su estética sesentera, que llaman la atención en plena Carrera 7. Según comenta un viajero, el Esmeralda Pussycat “merece una visita, al menos por su vistosa y sesentera entrada”, una frase que resume bien el interés más fotogénico y curioso del lugar. Más que por sus proyecciones, se valora como un rincón con aire decadente y entrañable, ideal para quien disfruta descubriendo rincones singulares que hablan de la historia reciente de la ciudad y de cómo ha cambiado el ocio con la llegada de internet.