Historia y tradición de la escultura Las Cabezadas en León
La escultura Las Cabezadas es mucho más que una simple estatua urbana en León. Situada frente a la Real Colegiata de San Isidoro, recuerda una tradición que se remonta al año 1158, cuando el pueblo leonés imploró lluvia a San Isidoro y, en agradecimiento, asumió el compromiso de una ofrenda anual. El conjunto, obra de José Luis Fernández en 1999, representa en bronce al abad de San Isidoro y al alcalde de la ciudad sobre un pedestal de piedra en el que se explica el origen de esta costumbre. Cada último domingo de abril se escenifica la ofrenda del cirio por parte de la corporación local y la conocida disputa dialéctica del “foro u oferta”, en la que se debate si el agradecimiento es obligación o gesto voluntario. Así, la escultura funciona como recordatorio permanente de una de las tradiciones más singulares y antiguas de León.