Leyenda de la reina Ester y el origen del queso de tetilla en Santiago
En la contrafachada de la plaza del Obradoiro, la reina Ester es mucho más que una escultura discreta de la catedral. Varios viajeros destacan la divertida leyenda que la vincula con el profeta Daniel del Pórtico de la Gloria, que aparece riéndose de la reina por el tamaño de su busto. Según la tradición, la decisión del obispo de “rebajar el volumen pectoral” indignó tanto a los vecinos que estos acabaron creando el queso de tetilla, con forma de seno, como homenaje burlón. La figura se convierte así en un pequeño icono donde se cruzan arte medieval, sentido del humor y cultura gastronómica gallega.