Historia medieval y arquitectura románica de la ermita
Más allá de su función actual como albergue, la ermita de San Nicolás conserva una historia ligada al Camino de Santiago y a las órdenes militares medievales. Según relatan los viajeros, el templo se levantó hacia el siglo XII y perteneció a los Caballeros de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, conocidos también como Caballeros de Malta. Ya entonces servía como lugar de acogida y protección para los peregrinos que cruzaban el Puente Fitero, en un tramo solitario de la meseta. Hoy se presenta como una pequeña iglesia románica, sencilla y sin culto, que ha sido reconvertida respetando su carácter austero y espiritual. Esa mezcla de piedra antigua, paisaje abierto y tradición hospitalaria convierte la visita en una inmersión en la historia viva del Camino, donde es fácil imaginar siglos de caminantes encontrando cobijo entre sus muros.