Historia y encanto de la ensenada de los Galápagos en Melilla la Vieja
La ensenada de los Galápagos aparece en las experiencias como una pequeña cala con mucho carácter histórico, integrada en el entorno amurallado de Melilla la Vieja. Más que una playa al uso, se percibe como una dársena recogida, ligada al pasado defensivo y portuario de la ciudad. Un viajero resume esa sensación al describirla como una “excelente cala/dársena en plena Melilla la Vieja, que nos recuerda tiempos de los siglos XVI XVII, XVIII”, una frase que condensa la mezcla de paisaje marítimo y memoria histórica que se respira en el lugar. La localización, a los pies del casco antiguo, potencia esa sensación de viaje en el tiempo, donde el mar, las murallas y la pequeña ensenada forman un conjunto pintoresco y muy fotogénico para quien busca rincones con personalidad propia.