Ambiente festivo y hospitalidad de la gente de Allariz en El pasillo
Durante las fiestas de Allariz, El pasillo pasa de ser un simple rincón urbano a un lugar cargado de emoción y complicidad. Algunos viajeros lo recuerdan como refugio improvisado durante el paso del buey por las calles, un espacio donde la adrenalina de la fiesta se mezcla con la cercanía del pueblo. Lo que más destaca en los recuerdos no es solo la carrera, sino el gesto de los vecinos que abren sus casas “para dar cobijo a la gente”, creando un ambiente de hospitalidad que marca la experiencia festiva en Allariz.