La historia medieval del mostasú de le Cossere y el asedio de Brescia
La única experiencia compartida sobre el mostasú de le Cossere se centra en la sorprendente historia medieval que esconde esta enigmática máscara de piedra inacabada. Un viajero cuenta cómo, paseando por el centro de Brescia, se topó con esta escultura en la esquina de un edificio y descubrió gracias a una pequeña placa que rememora un episodio especialmente cruel ocurrido en 1311. En plena época de las ciudades-estado, el emperador Arrigo VII sitió Brescia y llegó a jurar que derribaría sus murallas y cortaría la nariz a todos sus habitantes por su insubordinación. Como se explica en la experiencia, una intervención papal y el pago de un fuerte tributo lograron cambiar el castigo, de modo que se decidió mutilar las estatuas de la ciudad en lugar de a las personas. El mostasú de le Cossere se convierte así en un testigo pétreo de aquel momento, un detalle casi escondido en la trama urbana que permite conectar un sencillo paseo por Contrada delle Cossere con la memoria de un pasado turbulento.