El gran reloj de Sol de Monterrey: ingeniería, arte y funcionamiento
El gran reloj de Sol de la Macroplaza destaca para muchos viajeros como una pieza singular donde se encuentran la precisión técnica y la estética urbana. Se describe como una “precisa y hermosa obra de ingeniería y arte” que se integra en el corazón de Monterrey como uno de los grandes atractivos de la plaza. Su estructura metálica, formada por aros de acero con numeración romana y arábiga, está dispuesta de tal forma que la sombra del eje central marca con claridad la posición del sol y, por tanto, la hora del día. Más allá de su función como reloj solar, se valora el equilibrio entre diseño y utilidad, que convierte a esta creación de Lothar M. Loske en 1990 en un punto de referencia para entender cómo la ciudad ha incorporado piezas monumentales contemporáneas a su paisaje, ofreciendo una experiencia curiosa tanto para amantes de la fotografía como para quienes disfrutan descubriendo detalles técnicos en los espacios públicos.