Chocolate artesanal y de comercio justo en El Criollo de Besançon
En El Criollo de Besançon el protagonismo absoluto es para el chocolate artesanal elaborado con cacao de pequeños agricultores de Camerún. Los viajeros destacan que el propietario, originario de Franco Condado, se implica personalmente en todo el proceso: viaja parte del año a África para seleccionar el cacao sobre el terreno y garantizar un comercio justo, lo que repercute en la calidad final del producto. Se describe un chocolate que “se funde en el paladar” y que puede comprarse tanto en bombones como en tabletas al peso, una forma flexible de llevarse un recuerdo gastronómico de la región. Más allá del sabor, se valora la filosofía de la casa, donde la trazabilidad, la pasión por el oficio y el trato directo con los productores convierten la visita en una experiencia gourmet muy auténtica.