Postres caseros y toque dulce en El Comedor de Pili
El capítulo de postres tiene un papel importante en la experiencia gastronómica de El Comedor de Pili, hasta el punto de suavizar las sensaciones menos positivas de la comida salada. Según comentan los viajeros, el punto dulce consigue “arreglar un poco el mal sabor de boca” gracias a propuestas caseras bien resueltas. Destaca especialmente una tarta de papaya que se describe como estupenda, acompañada por un quesillo sabroso y una espuma de limón correcta que completa la oferta. Estos postres sencillos, muy en la línea tradicional, se convierten así en uno de los recuerdos más agradables de la visita y en un buen colofón para la comida, especialmente para quienes buscan sabores familiares y sin artificios.