El Beso como obra remodelada y orgullo de la cultura cucuteña
Más allá de su valor estético, El Beso se interpreta como un emblema del orgullo local y de la renovación urbana de Cúcuta. Quien lo describe subraya que la pieza forma parte de un conjunto de obras remodeladas por la administración municipal, lo que refuerza la sensación de ciudad en transformación. La escultura se presenta también como una puerta de entrada a la cultura cucuteña, con una hospitalidad muy marcada: se invita a conocerla, fotografiarla y, de paso, a descubrir el carácter amable y cercano de la gente. En palabras de un viajero, es “una obra de arte que se suma para que la vengan a conocer y disfruten de todo lo que les ofrece la ciudad, conocer nuestra cultura cucuteña”, una síntesis clara del vínculo entre el monumento, la identidad local y la experiencia de visita.