Iglesia Santo Domingo de Cartagena: arquitectura exterior e interior
En las experiencias compartidas sobre la iglesia de Santo Domingo de Cartagena se repite la misma idea: el contraste entre un exterior poco agraciado y un interior mucho más cálido. La fachada se describe como una construcción moderna y algo tosca, que descoloca al saber que el templo tiene su origen en el siglo XVIII, un detalle que llama la atención a quien espera un aspecto más histórico. Sin embargo, al cruzar la puerta la percepción cambia y el ambiente resulta más acogedor, lo que invita a detenerse y contemplar el espacio con calma. Como resume Marie & Matt, su “moderna arquitectura exterior es bastante tosca, a pesar de que su origen se remonta al siglo XVIII, mientras tanto el interior es más acogedor”, una dualidad que acaba definiendo la personalidad de este templo cartagenero.