Arquitectura modernista y pasado burgués del edificio La Rotonda
El edificio La Rotonda aparece en los relatos de los viajeros como una joya del modernismo catalán, con una silueta inconfundible coronada por su torre decorativa. Se destaca su ubicación en la esquina del paseo de Sant Gervasi con Balmes y la avenida del Tibidabo, donde funciona como auténtico hito urbano dentro de la ruta modernista sugerida por la oficina de turismo. Quien lo visita percibe en sus formas y volúmenes el eco de la Barcelona burguesa: se recuerda que “hace medio siglo fue un lugar de banquetes y fiestas donde la burguesía celebraba grandes eventos: bodas, bautizos, etc.”. Esa mezcla de arquitectura singular y memoria social convierte a La Rotonda en un punto de interés histórico, no solo por su estilo modernista, sino también por el papel que tuvo como escenario de celebraciones y encuentros de la alta sociedad barcelonesa.