Arquitectura francesa y entorno señorial del edificio de la embajada
El relato pone un fuerte acento en la impronta francesa del edificio y en el carácter señorial de su entorno urbano. Se sitúa la embajada en un cruce emblemático donde confluyen la calle Arroyo, la avenida Alvear y la calle Cerrito, frente a la Embajada de Francia, el Jockey Club y la plaza Carlos Pellegrini. Según se comenta, en esta zona se percibe como en pocos lugares de Buenos Aires la influencia de la arquitectura francesa, tanto en el Palacio Pereda como en los edificios vecinos. El modelo parisino del Museo Jacquemart-André no solo inspiró la fachada, sino también los interiores, de los que se dice que quienes los han visto “cuentan maravillas”. Esta combinación de elegancia arquitectónica y contexto urbano distinguido convierte al edificio en un hito para quienes disfrutan descubriendo la herencia europea de la ciudad.