Helados caseros, açaí y dulces típicos en Dudamel
Dudamel aparece en las experiencias como un pequeño tesoro casi escondido en la rua Antiga das Pedras, ideal para una parada golosa en Lençóis. Se describe como una pastelería mínima, fácil de pasar por alto, pero con personalidad propia gracias a sus especialidades dulces y refrescantes. Entre lo más destacado están el brigadeiro, esa clásica bola de chocolate cubierta de virutas, y una buena variedad de helados de fabricación casera que invitan a sentarse un rato y disfrutar con calma. También llaman la atención los jugos naturales, perfectos para el clima bahiano, y sobre todo el inconfundible açaí, servido como una especie de helado mezclado con plátano y cereales. Para quienes buscan un tentempié sabroso sin gastar demasiado, este rincón convence por su sabor y su sencillez, con un par de mesitas en la calle donde se puede descansar y saborear un dulce típico brasileño “en paz y por poco dinero”.