Servicio atento, horarios amplios y accesibilidad en Doña Ross
Más allá de la cocina y el entorno, Doña Ross destaca por un servicio cercano y por detalles prácticos que facilitan la visita. Una viajera relata cómo, al reservar mesa para celebrar Navidad y Año Nuevo con su equipo de radio, fue atendida por “sus simpáticos dueños Mariano y Danilo”, lo que transmite un trato directo y amable desde el primer contacto. El local ofrece acceso tanto por una escalera de mármol como por un moderno ascensor, algo a tener en cuenta para quienes prefieren evitar escaleras. Además, abre de lunes a sábado de 8.30 a 21 horas y cuenta con servicio de delivery, lo que permite disfrutar de sus platos incluso sin desplazarse. Estos elementos, junto a una cuenta final clara en la que se detalla lo pagado por persona con propina incluida, completan una experiencia cómoda y bien organizada para quien busca comer relajado en pleno centro de Rosario.