Bosques, fauna y lagunas en la ruta al Pico Jano
La subida al Pico Jano se vive como una ruta muy ligada al bosque. El sendero se adentra pronto entre robles melojos que, según se gana altura, se vuelven más altos y llamativos, acompañados por el sonido constante del pico carpintero y otras aves. Muchos describen el recorrido casi como un pequeño paseo botánico, con una mezcla muy variada de hayas, acebos, serbales, sauces, avellanos, arces y fresnos. El Pozo de la Tejera, una laguna artificial creada para regar los prados, se convierte en parada natural: un rincón tranquilo entre juncos, libélulas y “caballitos del diablo” que aporta frescor y pausa a la ruta.