Servicio atento y organización del personal en De Fábula
El servicio en De Fábula se percibe como muy atento incluso cuando el local está lleno. Los tiempos de espera se mantienen razonables y el personal resulta amable, aunque llama la atención la organización interna del equipo, con distintos camareros para tomar nota, servir y cobrar. Esta división de tareas puede generar alguna pequeña duda a la hora de saber a quién dirigirse, pero se vive con humor y sin que empañe la impresión general. Como comenta uno de los visitantes, a pesar de estar hasta arriba “no tardaron mucho en atendernos”, lo que aporta confianza a quienes buscan un sitio concurrido pero bien gestionado.